El síndrome del cuidador: Qué es y cómo prevenirlo

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El Síndrome del Cuidador es un trastorno que se presenta en cuidadores no profesionales, estás son las personas que desempeñan el rol de cuidador de una persona dependiente. Los síntomas principales son agotamiento psíquico y psíquico. La persona cuidadora afronta una situación para la que no está preparada,  absorbiéndole tiempo y energía. El síndrome del cuidador es producido por el estrés de un cuidado continuado a la persona dependiente en una lucha diaria contra la enfermedad.

Como cuidador, la falta de respuesta a los tratamientos y el avance de la enfermedad te va a afectar mucho. Es un sentimiento que vas a compartir con tu familia y seres queridos, ya que ellos van a sentir tu dolor como propio. Por este motivo, en el día de hoy te queremos hablar sobre qué es el síndrome del cuidador y cómo prevenirlo.

Son diferentes las emociones y sentimientos que vas a ir experimentando. El miedo es una emoción con la que probablemente ya estés familiarizado, la rabia de sentir que la vida es injusta.

Enfadarte por ello es normal, y pueden ir apareciendo la negación, la culpa, la tristeza y la depresión. Debido a estos síntomas, es importante aprender a manejar las emociones y sentimientos del cuidador. Reconocer tus sentimientos en el cuidado de personas, especialmente los negativos, es algo muy bueno para ti. Cuanto más honesto seas contigo mismo y con los demás, más probabilidades tendrás de darte cuenta de que tus emociones son normales.

 

Cuidador, ¡tus sentimientos también cuentan!

Principales síntomas del síndrome del cuidador

A lo largo del tiempo, el cuidador experimenta muchas sensaciones, subidas y bajadas. Por esta razón, hay que saber escuchar a tu propia mente y cuerpo y no dejarse arrastrar por la corriente.

¿Cómo estás ahora mismo? ¿Alguna de estar palabras describe lo que sientes?

  • Emocional y / o físicamente agotado, abrumado, en el punto de ruptura o, ¿te sientes muy quemado?
  • ¿Nervioso, ansioso, deprimido o estresado?
  • ¿Impaciente? ¿Frustrado?
  • ¿Culpable por no hacer lo suficiente por tu familiar, por tu propia familia o por resentirte por tu rol de cuidador?
  •  ¿Solitario?
  •  ¿Con muy poco tiempo?
  • ¿Te molesta que estés cuidando a alguien con quien no has conectado nunca, con quien nunca te has llevado bien o que no fue amable contigo?
  • ¿Agobiado por la pena por tus pérdidas y por las debilidades?
  • ¿Alguna vez ha deseado que se acabe para poder recuperar tu vida «normal»?

Presta atención a tus sentimientos. ¡No los minimices! Es posible que no pueda cambiar la situación, pero incluso los ajustes menores pueden mantenerte sano y con un mejor estado de salud mental.

 

Síntomas de alerta del síndrome del cuidador

Si has notado los sentimientos y sensaciones descritas más arriba, es que estás familiarizado con los síntomas de alerta del síndrome del cuidador. De manera resumida, estas serían las señales de alerta más características del síndrome del cuidador:

  • Aislarte de tu entorno social.
  • Estado de ansiedad y depresión.
  • Problemas para dormir debido a un trastorno en el sueño.
  • Desinterés por tus aficiones y nuevas experiencias.
  • Empezar a consumir fármacos para la depresión o para poder dormir.
  • Estado de cansancio habitual y que persiste en el tiempo.
  • Sentirte enfadado e irritable por cualquier motivo.

 

Cómo prevenir el síndrome del cuidador

Trata de averiguar qué es lo que te hace sentir como lo estás haciendo y piensa si hay formas de reducir la sensación. Decide lo que necesitas y lo que es realista de hacer. Si estás sobresaturado, por ejemplo, puedes delegar o subcontratar responsabilidades y tareas. Para ello, la mejor manera sería organizar a tus amigos y familiares para ayudarte con las tareas y los recados. También tienes a tu disposición grupos de apoyo en línea, por teléfono o en persona, para que te expreses, compartas ideas o te escuchen.

Además de lo descrito anteriormente, a continuación te dejamos una serie de recomendaciones para prevenir el síndrome del cuidador:

  • Mantener una actitud positiva.
  • Saca tiempo para ti para cuidarte y poder despejar la cabeza.
  • Aprende a relajarte, ya sea a través del yoga, mindfulness, deporte o alguna afición.
  • No descuides tu dieta.
  • Haz ejercicio y lleva una vida saludable.
  • Conocer la enfermedad y su evolución para saber de antemano cuál va a ser tu rol como cuidador.

 

Tiempo para ti para evitar el síndrome del cuidador

¿Sabias que el cuidador, para poder atender a otras personas, necesita ser cuidado para poder tener una buena calidad de vida? Te recomendamos leer  los 20 consejos para quienes cuidan a personas dependientes.

¿Hay alguna manera de tener más tiempo para ti mismo o al menos un descanso del cuidado? El estrés y el síndrome del cuidador puede dañar tu sistema inmunológico, así que presta atención a tu cuerpo y a tus emociones. Ganar distancia, incluso por un corto tiempo, puede hacer que tu mente se refresque. Lee un libro, toma un café con un amigo, vete al gimnasio, ponte a ver películas que te inspire como cuidador. Del mismo modo, cualquier cosa que sea relajante, divertida o te dé sentido ayudará a alinearte.

 

Quién puede ayudar al cuidador

¿Puede otro miembro de la familia o un profesional hacerse cargo durante unas horas o un fin de semana? ¿Tendría sentido el cuidado de relevo, ya sea en el hogar de un miembro de su familia? ¿Has explorado los centros para adultos donde tu familiar puede pasar varias horas socializando en un entorno estructurado? Muchos centros para personas mayores tienen programas.

¿Conoces Familiados? Encontrarás cuidadoras a domicilio por horas que te darán un respiro y la tranquilidad de que son profesionales del cuidado. ¿Sabías que se puede contratar desde una plataforma con la que estarás cubierto al 100%? ¿Sabías que te ayudará en las horas puntuales que tú necesites?

¿Qué recursos hay en tu ciudad o población? Cuanta más información tengas sobre este tema y te informes, mejor para ti y tu familiar. Ser cuidador no es una tarea fácil y conlleva ciertas responsabilidades que, a veces, hacen que el cuidador pierda el rumbo y ejerza ese rol sin tomarse un respiro. Puedes leer también este artículo en el que te hablamos de cómo el respiro familiar es muy necesario para los cuidadores.

Es normal que sientas todas estas emociones que hemos ido hablando en el artículo. No obstante, tú te conoces mejor que nadie y debes buscar ayuda por medio de un especialista para evitarte un mayor sufrimiento. En las asociaciones especializadas en diferentes enfermedades, tendrás a tu disposición un servicio de atención psicológico gratuito en el que podrán valorar tu estado y ver de qué modo ayudarte.

Y tú, ¿has estado en un momento parecido? ¿Cómo lo has llevado? ¿Qué consejos darías a las personas que están pasando por el mismo proceso del cuidado de personas?

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Este artículo pone al día una entrada previa de este blog, actualizándola y mejorándola. El artículo original fue publicado el 10 de octubre de 2018 a las 11:24 horas.

11 comentarios
    • familiados
      RESPONDER

      Los sentimientos que estás teniendo son típicos de los cuidadores que se enfrentan a la reubicación de sus padres. La decisión de mover a tu madre a una residencia sabemos que no fue fácil. Te enfrentaste a una decisión de cuidado que seguro que desafió tu ideal de la relación madre-hija. Recuerda que estás haciendo lo mejor que puedes por ella, con los recursos que ahora mismo tienes y puedes. El traslado a una residencia no tiene por qué significar que tú estás renunciando a tu papel de cuidadora por completo y tampoco significa que tú y los demás familiares os vayáis a desatender de ella. Ahora, es cuando más cercanía debe de haber entre vosotras.

      Recuerda también que, al llevarla a una residencia, ella va a estar bien atendida y cuidada gracias al trabajo de los profesionales que la atienden.

      Tus llamadas y visitas regulares seguramente reforzarán la idea de tu madre de que es querida por ti. Espero que esto que te hemos dicho te ayude un poco con esos sentimientos que sientes. Y recuerda que siempre puedes pedir ayuda para controlar los sentimientos.

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