La gripe en los adultos mayores

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Cada año, en invierno, se repite la misma ecuación: la gripe en los adultos mayores. Es a partir de noviembre cuando las temperaturas comienzan a bajar y los contrastes en el tiempo provocan que la gripe o los virus de los catarros empiecen a proliferarse.

Es muy posible que la gripe se quede con nosotros hasta el mes de mayo más o menos, por lo que es conveniente aprender a que nuestros mayores la eviten y puedan tratarla en caso de verse afectados.

Cómo prevenir la gripe en personas mayores

La gripe se origina por un virus muy contagioso al que estamos todos expuestos a contagiarnos, pero son las personas mayores las que tienen mayor riesgo de sufrir complicaciones a causa de la gripe. Los médicos nos advierten de que este virus en personas de más de 65 años es a quienes más afecta. Por este motivo, tienen que tener especial cuidado y estar más atentos a los síntomas que presentan. Debido a que los mayores tienen otras patologías, este virus les puede provocar complicaciones severas. Por tanto, con la gripe hay que tomar mayores precauciones para que su salud no se vea afectada.

 

Medidas preventivas contra la gripe

Los especialistas nos recomiendan la vacunación no sólo de los ancianos, que se debe realizar siempre si no hay contraindicación, sino también de aquellos que se encargan de su cuidado como los cuidadores de enfermos. Además es necesario tener medidas higiénicas, evitando siempre que sea posible el contacto con las personas que estén con la gripe y llevar un vida saludable. Cuando una persona mayor enferma con la gripe, lo mejor es llevarla al médico. Es posible que el médico les recete un tratamiento sintomático para aliviar los síntomas, así como minimizar complicaciones.

Deberemos acudir a urgencias cuando el enfermo presente dificultad para respirar, mareos repentinos, confusión, dolor torácico o abdominal, vómitos graves y que no cesan o síntomas parecidos a los de la gripe que resurgen de nuevo con fiebre y empeoramiento de la tos. A pesar de haber tenido una mejoría previa, es preferible evitar riesgos para no tener una recaída. Normalmente la recuperación de los enfermos es en el domicilio -si no hay complicaciones graves- con analgésicos para bajar la fiebre y tratar el malestar general y dolor muscular. En el caso de tener tos, se usan jarabes además de darles mucho líquido para mantenerlos hidratados. Y reposo, ante todo reposo.

Un invierno sin gripe no es invierno

Cómo se transmite la gripe en adultos mayores

  • Contacto con las secreciones de personas infectadas a través de las gotitas que son originadas al hablar, toser o estornudar.
  • Contacto con una superficie u objetos contaminados con esas secreciones.
  • Los síntomas de la enfermedad suelen comenzar a las 48 horas de que el virus ingresa en el organismo.

 

Recomendaciones para evitar la gripe en personas mayores

  • Llevar una dieta equilibrada y rica en vitamina C.
  • Hacer algo de ejercicio.
  • Lavarse frecuentemente las manos.
  • Usar pañuelos desechables.
  • Evitar entornos donde el virus esté latente.
  • Al toser o estornudar cubrirse la boca y nariz con un pañuelo desechable con la parte interna del codo.
  • Ventilar los ambientes.

 

Síntomas de la gripe en adultos mayores

  • Fiebre de hasta 39°.
  • Malestar generalizado.
  • Dolores musculares y articulares.
  • Malestar en el pecho y tos seca (la tos no siempre se da, pero puede ser grave en este grupo de riesgo).
  • Dolor de garganta (sólo en algunos casos).
  • Dolor de cabeza.
  • Agotamiento y cansancio (suele presentarse al inicio de la gripe y durar hasta dos o tres semanas).
  • Congestión nasal.

 

Complicaciones de la gripe en ancianos

Las complicaciones de la gripe en los ancianos pueden ser muy variadas. A continuación te contamos cuáles son las complicaciones más comunes:

  • Neumonía.
  • Deshidratación.
  • Empeoramiento de enfermedades crónicas, incluyendo las enfermedades cardíacas o enfermedades pulmonares como el asma y el enfisema.

 

Tratamiento farmacológico para la gripe en adultos mayores

El primero de los aspectos que debemos tener claro es no automedicarse. Las contraindicaciones pueden ser muy graves y peligrosas,  ya que existen otras patologías que pueden verse afectadas. Es el caso de la hipertensión, la diabetes… Por este motivo, siempre que la persona mayor tenga síntomas de fiebre, es conveniente acudir a la consulta del médico para tener un tratamiento farmacológico eficaz y sin riesgos.

A continuación te describimos en qué casos se usa un tratamiento farmacológico en personas mayores:

  • Garganta irritada. Hay soluciones en spray, comprimidos o caramelos.
  • Tos seca irritativa. En estos casos es conveniente utilizar antitusígenos.
  • Tos seca productiva. Para esta situación, lo que mejor funciona son los mucolíticos. En el caso de que cueste, se suelen recetar expectorantes para ayudar.
  • Fiebre y malestar general. El mejor tratamiento para estos casos son los antipiréticos y analgésicos. Sirven para paliar el dolor muscular, aliviar la garganta y mejorar el estado general de la persona mayor.
  • Ayudar al sistema inmunológico. La mejor opción para estos casos es consumir vitamina C y zinc.
  • Congestión nasal. Para los ancianos, la congestión nasal es sumamente molesta. Por un lado, se pueden realizar tratamientos de limpieza como el agua de mar o el suero fisiológico. Unido a esto, los descongestivos y antihistamínicos ayudan a volver a respirar bien y decir adiós a la congestión.

 

Este artículo pone al día una entrada previa de este blog, actualizándola y mejorándola. El artículo original fue publicado el 18 de enero de 2018.

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