Día Internacional de la Enfermería

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Hoy es su día, el día de todos los enfermeros y enfermeras. Además de felicitarlos y agradecerles su enorme labor, desde Familiados queremos acercaros su testimonio. Para ello hablamos con Jesús Lecumberri, enfermero. Él nos cuenta en primera persona como ha vivido desde dentro la tormenta perfecta provocada por el Covid·19, desencadenada en una crisis sanitaria sin precedentes.

¿Cuál ha sido tu trayectoria como enfermero?

Al terminar la carrera mi primer contrato de verano lo realicé en urgencias del CHN. Después como todos los recién acabados fue una sucesión de contratos en diferentes servicios, traumatología, neumología y sobre todo hospitalización domiciliaria hasta llegar a la endoscopia donde he estado 4 años. Este mismo lunes comencé un nuevo contrato en hospitalización domiciliaria.

¿Cómo habéis vivido este año de Covid·19 en el hospital?

Ha sido un año muy difícil para todos en general. En el ámbito sanitario supuso realizar muchos cambios de golpe. Modificaciones en las especialidades, creación de nuevos servicios y nuevas plazas de UCI. Esto supuso una reubicación que tuvimos que aceptar y a la que nos tuvimos que adaptar sobre la marcha, aprendiendo a trabajar día a día.

En mi caso pasé de ocupar un puesto en endoscopias, a trabajar en una nueva unidad de tránsito y posteriormente en la planta de neumología. Todo eso creó mucho estrés en los compañeros. Además, hay que añadir el miedo por la poca información y desconocimiento que había sobre el virus. Esta incertidumbre hizo que en muchos casos, la situación fuera muy difícil de soportar. Los pacientes apenas podían ser acompañados por sus familiares y en algunos casos acababan falleciendo solos.

 

Cuéntanos alguna anécdota curiosa que te haya ocurrido como enfermero…

Tengo una historia muy bonita con mi hermana, ella es auxiliar de enfermería. Íbamos los dos en el coche y de repente vimos cómo se caía un ciclista. Nos bajamos del coche para asegurarnos de que estuviese bien y enseguida vimos que se encontraba en parada cardíaca. Mientras mi hermana llamaba al 112 yo comencé a realizar maniobras de reanimación. Enseguida acudió la policía municipal de Barañain con un desfibrilador y tras colocarlo, el chico salió de la parada e instantes después llegó la ambulancia.

Fue una experiencia muy intensa y sobre todo gratificante al ver que posteriormente esa persona está pudiendo realizar una vida totalmente normal. Al hilo de esto me gustaría poner en valor la importancia de saber realizar estas sencillas maniobras tanto en sanitarios como en personas que no son sanitarias.

¿Crees que la enfermería es una profesión que debe ser vocación? ¿Por qué?

Creo sin duda que para ser enfermero hay que tener una cierta vocación o predisposición para ello. Es una profesión en la que se convive con los momentos más duros de las personas y sin esa vocación sería difícil de gestionarlo. También creo que esa vocación no tiene por qué ser algo innato. Puede ir desarrollándose con el conocimiento de la profesión y el cuidado a otros.

 

Este año la sanidad ha estado en el ojo del huracán. ¿Cómo lo habéis vivido desde dentro?

Creo que la sensación de todos, por lo menos en mi entorno laboral, es que en general, la opinión pública nos ha tratado muy bien. La gente se ha volcado mucho con la sanidad, dándonos su apoyo, en general debemos de estar agradecidos. También es verdad, que ni fuimos, ni somos, ni seremos héroes de nadie.

Está bien el marketing repentino por parte de las altas esferas para hacernos sentir mejor, pero creo que no fue efectivo salvo en contadas ocasiones. Nosotros somos gente que se dedicó a realizar su trabajo de la mejor manera posible. Dadas las condiciones en las que nos encontrábamos, de la misma manera que lo hicieron el resto de sectores.

También era algo habitual comentar cuanto duraría ese agradecimiento y cuanto tardaría en convertirse de nuevo en reproches por cualquier motivo.

 

¿Cómo habéis visto la evolución de la pandemia desde vuestro sector?

Poco a poco con el paso del tiempo se ha ido aprendiendo muchas cosas a cerca de la transmisión, comportamiento y tratamiento del virus. Los pacientes cada vez ingresan antes y los tratamientos más avanzados se realizan de forma más preventiva, por lo que la mortalidad ha ido descendiendo.

Además, desde el punto de vista de la gestión se ha ido asentando la forma de trabajar. Manteniendo las unidades de Covid·19 y las camas de UCI creadas en los momentos de mayor tensión hospitalaria, así como las consultas no presenciales en atención primaria, que facilitan la agilidad en unos Centros de Salud que se encuentran totalmente saturados.

Es verdad que se está alargando en el tiempo y el cansancio empieza a hacer mella en los profesionales que están trabajando en las unidades Covid·19, pero empieza a verse la luz con las vacunas y debemos seguir luchando entre todos para salir cuanto antes y en las mejores condiciones posibles.

 

¿Hay una falta de profesionales sanitarios, enfermeros, auxiliares… muchos deciden irse a trabajar a otros países por qué?

Creo que es un problema basado en la gestión del personal sanitario. En España la formación del personal es excelente, son unos de los mejores preparados a nivel europeo lo cual no se corresponde ni con los salarios ni con la calidad de los contratos ofertados.

Todo ello hace que el resto de los países se froten las manos y no duden en contratar personal especializado de origen español que ante las condiciones ofertadas no duda en marcharse. En una situación como la que hemos sufrido de emergencia sanitaria global, España se ha encontrado con una cantidad de personal sanitario limitado porque mucha gente había decidido marcharse. Esperemos que tras esta experiencia los gobiernos regionales decidan trabajar en ese aspecto e intenten retener todo ese talento que se está escapando.

 

Desde tu profesión como enfermero, ¿qué reflexión te gustaría transmitir de todo lo vivido este último año?

Como ya te he dicho antes ha sido un año muy difícil, a nivel profesional tocó vivir experiencias duras, pero que también nos hizo a todos estar más unidos y conocer en otros servicios a personas increíbles.
Estamos viviendo una pandemia que afecta a la vida en general, por todas las normas que han sido necesarias poner para evitar la propagación del virus y creo que es algo que recordaremos siempre.

Ha sido un año diferente y extraño que ha obligado a toda la sociedad a remar en la misma dirección. Espero que salgamos pronto de esta situación y sobre todo con la conciencia social de que debemos cuidar de la salud porque sin ella todo lo demás se tambalea.