Cuidado en el hospital

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Cuidado en el hospital: información general

El correcto funcionamiento de los centros sanitarios y hospitales de nuestro país son indispensables para nuestro estado de salud y bienestar. No obstante, ante la situación de tener un familiar hospitalizado, son muchas las dudas que surgen con el cuidado de hospital. De ahí que queramos darte a conocer el funcionamiento de los hospitales por dentro y resolver tus dudas.

 

Tengo un familiar hospitalizado,
¿y ahora qué?

 

Una enfermedad o una patología puede hacer empeorar la salud y por tanto hacer necesario el ingreso hospitalario. Ante esta situación, nueva en muchas ocasiones, una pregunta se hace recurrente: ¿Y ahora qué?

En el hospital hay horarios de visitas, normas que cumplir y médicos y enfermeras que revisan el estado de salud de nuestro familiar. Conocer esta dinámica y adaptarte a ella te ayudará enormemente, pues tu colaboración es esencial en los cuidados hospitalarios. Al mismo tiempo, si sabes las preguntas que debes hacer al personal sanitario te mantendrá informado de una manera más eficaz.

Como familiar de una persona hospitalizada, tendrás que hacerte cargo de organizarlo todo para que su estancia en el hospital sea lo más cómoda posible. Para ello, nuestra recomendación es que hagas una lista de tareas y de elementos que no le deben faltar a tu ser querido. De esta forma será más difícil que nos olvidemos de algún tema importante.

 

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Cuidados hospitalarios para el acompañante y cuidador

Tu labor como acompañante o cuidador de una persona hospitalizada es muy importante. Además de darle apoyo psicológico y emocional, tienes un papel esencial para hacer su estancia en el hospital lo más llevadera posible. Como es lógico, convertirte en cuidador conlleva cambios en tu vida laboral y familiar. De este modo, uno de los primeros pasos que debes dar es preguntar a tu empresa sobre el permiso que te corresponde por hospitalización de un familiar.

Una vez tengas solucionado el aspecto laboral, tendrás que hablar con otros familiares y amigos sobre cómo os vais a organizar. Esta tarea se hará más indispensable en el caso de que la hospitalización sea de larga duración. Sin la ayuda de más personas, todo el peso del cuidado puede recaer en ti, lo que puede llevarte a sufrir el síndrome de cuidador. Es algo que hay que evitarse a toda costa, ya que si tú no estás bien, es imposible que puedas ayudar a tu ser querido.

No pienses que por compartir responsabilidades en el cuidado para poder distraerte estás haciendo mal. Al contrario, tu bienestar precisamente hará que puedas cuidar mejor de tu familiar. Por tanto, deja de llevar sobre tus hombros una carga que no puedas soportar en el tiempo. De lo contrario, tarde o temprano esa carga se verá reflejada en tu propio estado de salud.

 

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Cuidado en el hospital por el coronavirus

Los cuidados de hospital se han visto alterados debido al coronavirus. Esta situación ha hecho que el acompañamiento de pacientes se haya limitado por razones de salud pública. Al final, el objetivo ha sido y sigue siendo tomar todas las medidas posibles para evitar la propagación del virus. Y esta circunstancia ha hecho que el acompañamiento de enfermos no haya podido ser igual.

Las restricciones y medidas, tanto del Gobierno central como de comunidades y los propios hospitales, están cambiando cada pocas semanas o días. En este sentido, nuestra recomendación es que llames al propio hospital donde ingresen a tu ser querido. De esta forma, podrás conocer el protocolo a seguir tanto si vas a ser tú quien acompañe a tu familiar como si piensas contratar a un cuidador externo en plataformas como Familiados.

 

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Consejos del cuidado en el hospital

A nadie le gusta estar enfermo, y mucho menos tener que ser hospitalizado. Empatizar con los sentimientos de ese familiar es el primer paso para comprenderle. De hecho, como cuidadores a nosotros también nos dará un vuelco nuestras emociones pues el ingreso en un hospital es una situación a la que nadie nos ha preparado.

Nuestra finalidad en el hospital debe ser ayudar, tanto a nuestro ser querido como al equipo médico y trabajadores del hospital. Por tanto, no debemos promover estrés a nuestro familiar ni tampoco llevarle comida restringida que pueda alargar su recuperación. Muchas veces es más importante que el paciente sienta nuestra solidaridad y presencia, que intentar organizar todo lo que le rodea. El cariño y el amor son el motor que nos impulsa, lo que puede promover emociones positivas que ayudarán en la curación.

Seguir las normas del hospital y respetar al personal sanitario creará un entorno más propicio para la recuperación, tanto de tu ser querido como de otros pacientes con los que puede compartir habitación. En este sentido, te damos unos cuantos consejos que te ayudarán en este propósito:

  • Extrema la higiene personal.
  • Habla en voz baja.
  • No hagas reproches.
  • No preguntes continuamente al personal sanitario sobre su estado de salud. Hazlo en el momento de las visitas médicas.
  • No te sientes en la cama. Para ello tienes una silla donde poder sentarte.
  • Modera las visitas para que no visiten muchas personas a la vez a tu familiar.
  • Sé paciente y evita hablar de temas que generen controversia.
  • Procura que no haya niños de visita o estén poco tiempo. El hospital es un lugar frío, silencioso y aburrido, por lo que esa visita puede acabar revolucionando a tu familiar.

 

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Alta hospitalaria

El alta hospitalaria se recibe en el momento que tu familiar se ha recuperado lo suficiente, o bien cuando se puede tratar en el domicilio de una manera adecuada para terminar la recuperación.

La decisión de dar el alta hospitalaria lo toma el equipo médico, quien previamente y después de revisar la evolución del paciente, determina que es más beneficioso volver al domicilio que permanecer ingresado en el hospital.

Estos son los casos en los que tu familiar podrá completar su tratamiento fuera del hospital:

  • Si el dolor se ha reducido con la medicación y tu familiar lo puede soportar.
  • Cuando tu ser querido puede ingerir líquidos, alimentos y medicamentos por vía oral.
  • En el caso de que pueda cuidarse de sí mismo o disponga de la ayuda necesaria.
  • Si su enfermedad o patología no necesita un seguimiento diario de los profesionales sanitarios.
  • Si tu familiar puede acceder a los medicamentos que le han sido prescritos.
  • Una vez se haya programado las citas de seguimiento con el médico.

Tu labor como acompañante, es asegurarte que tu familiar recibe un programa por escrito en el que se explique detalladamente el tratamiento a seguir y las citas de seguimiento que se deben cumplir. Si esas citas de seguimiento no se han programado con antelación, una vez en casa hay que contactar con el médico de cabecera para concretar la cita.

Volver al hogar es una inyección de moral, un estímulo que ayuda enormemente a la recuperación total. Estar rodeados de los recuerdos y de nuestras pertenencias hace que sea más fácil volver a la rutina y buenos hábitos, lo que favorece la mejoría en el estado de salud.

 

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Imagen fotografía | rawpixel

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