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Beneficios que puede aportar una niñera a nuestros hijos

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Cuando los dos padres trabajáis y os veis obligados a encontrar atención y ayuda competente para vuestros hijos, se hace necesario no solo hacer los cambios apropiados sino también tomar una decisión. Debéis elegir entre una guardería, los abuelos o una niñera para el cuidado infantil en el hogar para determinar cuál es mejor para vuestra familia en su conjunto. Antes de decidir inscribirle en una guardería, tómate el tiempo necesario para considerar el impacto que estos beneficios que te contamos a continuación pueden tener en el cuidado de tus niños con una niñera.

¿Qué es mejor, una guardería, los abuelos o una niñera en casa?

Con este artículo, en el que hablamos de los beneficios de tener una niñera en casa para cuidar de tus hijos, no pretendemos posicionarnos a favor o en contra de ninguna de las tres opciones, y sí aportar algo más de información al respecto. ¿Qué es mejor, una guardería, los abuelos o una niñera en casa? Esta pregunta tiene tantas respuestas como necesidades individuales de cada persona y familia. Las tres opciones tienen unos pros y unos contras, y por tanto tú acabarás eligiendo lo que creas más conveniente para tus hijos y tu familia.

Los beneficios que puede aportar una niñera el cuidado de nuestros hijos

Atención individual: la atención que se le puede prestar a un niño en la guardería no puede superar a la que puede darle una niñera o cuidadora experimentada. A fin de cuentas, la proporción de niños por cuidador es diferente, y la niñera lo tendrá más fácil porque únicamente es responsable del cuidado de tus hijos.

Supervisión más estrecha: cuando hay cuatro adultos cuidando a 20 niños en una habitación, es probable que haya una cierta interrupción en la supervisión de vez en cuando. Por esa razón una niñera puede observar a los niños con más cuidado.

Vinculación con los cuidadores: las altas tasas de rotación y otros cambios en una guardería pueden dificultar que tu hijo se vincule con su cuidador. Con una niñera, sin embargo, a tu hijo le da suficiente tiempo para formar lazos y aprender a confiar en ella.

Rutina y confiabilidad: los niños aprenden mejor bajo una rutina confiable, que es algo que una niñera puede proporcionar de una manera en que las guarderías grandes y agitadas simplemente no pueden competir.

Transición de atención de bajo estrés: llevar a tu hijo a la guardería significa despertarlo temprano y apurarlo para que se prepare y desayune para que ni él ni tú lleguéis tarde a vuestras obligaciones. Tener a una niñera en casa, sin embargo, te permite salir por la mañana sin preocupaciones y regresar después del trabajo, ahorrando a tu hijo el estrés del día a día.

Configuraciones familiares: poder pasar el día en su propia casa, con sus propios juguetes y objetos, ahorra a tu hijo la incertidumbre y la ansiedad que pueden surgir cuando lo dejan en un lugar ruidoso y desconocido como es una guardería.

Baja exposición a los gérmenes: los niños que son atendidos por una niñera pueden tener contacto con gérmenes, pero desde luego no están constantemente expuestos al mismo nivel que encontrarían en una guardería junto a otros niños.

Educación y certificaciones: cuando eliges una niñera para tu hijo, tienes el control para asegurarte de que tenga las certificaciones y el nivel de educación que deseas para tu pequeño. En un entorno de guardería infantil, sin embargo, estás atada a las personas que los administradores han elegido contratar.

Cuidado de niños enfermos: no puedes dejar a un niño enfermo en la guardería, lo que significa que los días en que esté enfermo pueden ser aún más estresantes para tu hijo a medida que luchas por encontrar alternativas. Sin embargo, una niñera generalmente proporcionará servicios para niños enfermos, manteniendo la rutina a la que está acostumbrado en un momento en que se siente incómodo e infeliz.

Desarrollo en su propio horario: en una guardería con políticas estrictas, tu hijo puede verse obligado a hacer la transición a alimentos sólidos o a comenzar a ir al baño antes de que esté listo. Con una niñera podrás elegir los tiempos, de manera que tu hijo pueda desarrollarse a su propio ritmo bajo su cuidado.

Reglas: en una guardería se cambia de cuidadores infantiles, lo que supone un cambio en las reglas que les imponen a los pequeños, y por tanto puede que no sean las reglas que escogerías para tu hijo. Ese no es el caso de una niñera, que trabajará contigo para desarrollar un plan y mantenerlo por coherencia.

Limitación de la exposición a influencias cuestionables: puedes elegir la guardería a la que asisten tus hijos, pero no puedes elegir a los compañeros con los que se encontrarán allí ni a los cuidadores. Con una niñera esta situación se revierte.

Más seguridad financiera: la guardería puede ser más costosa que la atención de una niñera cuando tienes más de un niño que necesita atención, lo que puede afectar a la economía familiar y por tanto volverse algo negativo para los niños.

Supervisión parental más fácil: la cantidad de control que tienes sobre las prácticas de una guardería es limitada, cosa que no sucede en el caso de contratar a una niñera.

Conjuntos de habilidades y entrenamiento especializados: si quieres que tus hijos aprendan un idioma mientras están siendo vigilados por una niñera, puedes contratar a una niñera bilingüe. Los músicos en ciernes pueden tomar lecciones de una niñera que tiene una inclinación musical. Hay una variedad de conjuntos de habilidades especializadas disponibles a través del cuidado de niñeras, que casi nunca es el caso en las mejores guarderías.

Vinculación entre hermanos: a menos que tus hijos tengan la misma edad, es muy probable que se separen en diferentes grupos en la guardería. Cuando están en casa todo el día con una niñera, también pasan tiempo juntos y se vinculan de una manera que podría ser más difícil si estuvieran en habitaciones separadas en una guardería.

Asistencia por hitos: una niñera en el hogar puede ayudar a tu pequeño a alcanzar hitos importantes como hablar, caminar o ir al baño por sí mismo en un nivel que simplemente no puede ser replicado en una bulliciosa guardería.

Atención de necesidades especiales: los niños con necesidades especiales requieren más atención de la que puede proporcionar incluso la mejor guardería. Esa es una de las áreas donde brillan las niñeras especialmente capacitadas, asegurando que tu hijo sea atendido de la manera que necesita para prosperar.

Sensibilización sobre los alérgenos y la sensibilidad a los alimentos: cuando hay docenas de niños que alimentar, las precauciones de cara a alergias pueden verse disminuidas. Si una alergia alimentaria no se comunica correctamente, tu hijo podría verse gravemente afectado. Sin embargo, una niñera que cuida a tu hijo todos los días sabe qué alimentos y desencadenantes están prohibidos y cómo controlar las alergias o sensibilidades.

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