7 juegos para estimular la atención de los niños

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Los juegos y ejercicios de atención para niños son muy beneficiosos. En esta temprana edad la mente de los pequeños se dispersa, habiendo ocasiones en las que no terminan de concentrarse precisamente por falta de atención.

Ejercitar la memoria y la atención de los más pequeños es más fácil de lo que creemos, y por eso nos gustaría daros unos ejercicios y juegos para practicar con vuestros hijos. Como mejor se aprende es jugando, así que estamos seguros de que estas actividades pueden venir muy bien para recuperar la atención de los niños. Veamos algunos ejemplos:

Puzzles

Hacer puzles con los hijos es una actividad muy buena para trabajar juntos, mantener un foco y prestar atención a los detalles. Lo mejor de todo, además, es que se hace jugando y sin darse cuenta de ello están ejercitando sus capacidades con un fin bien marcado. En el mercado se pueden encontrar multitud de temáticas, formas y dificultades, lo que hace muy fácil encontrar el adecuado, como pueden ser puzzles de sus dibujos preferidos.

 

Parejas

Un juego de memoria muy divertido y con el que siempre se genera un vínculo especial es el de las parejas. Lo bueno de este juego es que podemos valernos de nuestra imaginación para jugar con nuestros hijos sin tener que gastar dinero por ello. Podemos usar cromos, pegatinas, cartas… cualquier elemento que se nos ocurra y que llame la atención del niño. Mantener su motivación es esencial y el hecho de que tengan que buscar parejas idénticas hará que le ayudemos a concentrarse y a desarrollar su memoria. Conforme se hagan mayores, además, se puede subir el nivel de dificultad aumentando el número de piezas.

Sopas de letras

Debemos olvidar los aparatos electrónicos como las tablets o los móviles, ya que si empleamos alguno de esos medios el niño perderá muy fácilmente la atención. Por eso recomendamos hacerlo con papel y lápiz, una manera divertida de pasar el tiempo en familia. Para no aburrirnos, una alternativa es buscar las palabras por turnos, de manera que el niño esté deseando que llegue su oportunidad para encontrar esas palabras que nosotros no somos capaces de ver.

 

¿Qué objeto falta?

Un ejercicio estupendo para desarrollar la agudeza visual de los niños es la de presentar una serie de objetos y pedirles que se acuerden de ellos lo mejor que puedan. Después de pasar unos minutos memorizando, se tendrán que tapar los ojos, momento que aprovecharemos para quitar uno de los objetos. Al abrir los ojos, su objetivo es el de recordar qué elemento es el que falta. Este juego es perfecto para realizarlo entre varios niños, ya que además de la atención y la agudeza visual estaremos fomentando la cooperación. Si queremos aumentar la dificultad, bastará con retirar más de un objeto a la vez.

Construcción

A todos los niños les gusta construir cosas con sus propias manos. Cuando son muy pequeños lo único que pueden hacer es ir amontonando una pieza sobre la otra, pero conforme se hacen mayores tanto la dificultad como las posibilidades son mayores. En el mercado existen infinidad de marcas que fabrican piezas para que los niños jueguen, desde juegos fáciles de madera hasta piezas de Lego. Con este tipo de actividades desarrollamos muchas cosas: la imaginación, el control de los impulsos e inhibitorio o la capacidad para seguir instrucciones.

 

Laberintos

Los laberintos los encontramos en muchos lugares: desde laberintos en plazas o jardines, a laberintos en revistas de pasatiempos. Y, si no tenemos ninguno a mano, siempre podemos coger papel y boli y crear nuestros propios laberintos. Incluso podemos recortar animales o personajes de dibujos y pegarlos en nuestros laberintos para que el incentivo de encontrarlos sea aún mayor. Hay muchos niveles de dificultad, por lo que podemos participar con los niños o incluso hacer competiciones.

 

Buscar las 7 diferencias

Ya sea en el periódico, revistas o pasatiempos, el juego de buscar las 7 diferencias siempre une a padres e hijos. Se mejora muchísimo la atención en el hogar, se fomenta la colaboración y es un tipo de juego en el que se pueden ir dando pequeñas pistas para que el juego no deje de ser un juego y no se lleguen a frustrar. Jugar en familia es algo bueno, ya que crea vínculos entre los integrantes de la familia y son estas actividades lúdicas las que hacen que los niños se sientan cómodos y con ganas de atender.

 

La ruleta de los colores

Con la ruleta de los colores podemos trabajar muchas cosas con los niños. Por un lado, poder incentivar sus artes con las manualidades, ya que con cartulinas de colores y algo de ingenio podemos crear una ruleta. La pueden incluso dibujar o escribir el color de la cartulina y, al hacerla girar, el último niño que toque algún objeto de ese color tendrá que quedarse sentado, así hasta que quede un único niño. ¡La diversión está asegurada!

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